viernes, 7 de octubre de 2011

Cómo almaceno y protejo la música

Hola!

En este post voy a hablar sobre cómo almaceno y protejo los CDs que compro de Genesis. Este me parece un tema muy importante para todo aquél que se interese por adquirir música en soporte físico ya sea CD, vinilos LP, casete, etc. Digo que es muy importante porque a día de hoy puedo adquirir otra vez todos los CDs en Play.com en estado nuevo sin problemas, pero esto no será así siempre, ya que con el tiempo costará mucho encontrarlos, ya sea porque dejen de fabricar los CDs y solo estén disponibles en el mercado de segunda mano o porque saquen una versión posterior y dejen de editar estas ediciones (como ya ha pasado con la edición de 1994).

En cualquiera de los casos, conviene tener una copia de seguridad del contenido del CD, ya sea una copia física idéntica del disco en otro CD grabable (CD-R) o una copia electrónica en un formato de audio electrónico -como puede ser el MP3, el OGG o el WAV entre otros-. Lo que yo recomiendo es tener ambas cosas, ya que la copia en formato electrónico suele conllevar pérdidas (en favor de una reducción del espacio ocupado en el disco duro).


En mi caso, realizo lo siguiente:


1) Copia de seguridad del disco en otro CD virgen (CD-R). Esto lo hago porque es la copia la que llevo en los archivadores de CD del coche. Mi experiencia personal es que los lectores de CD de los coches que funcionan por succión rallan gravemente el disco (estos lectores son los que no tienen una pletina sobre la que apoyar el disco para introducirlo, sino una ranura que absorbe el CD). He notado también que los CDs que venden ahora se rallan con mucha más facilidad que los de antaño, imagino que fruto de la comercialización masiva del estándar y de la competencia por los bajos precios. Aunque no me gusta mucho escuchar la música sin los auriculares, porque pierde mucho, me gusta llevarlos cuando voy de viaje o hago carretera para ver a mi novia, que vive a unos 45 minutos de mi casa.


2) Extraigo del CD original todas las pistas y las almeceno en el ordenador en formato MP3. Básicamente elijo el formato MP3 porque permite crear archivos de audio con una calidad máxima que me resulta aceptable. ¿Qué significa aceptable para mí? Bien, en el primer post hablaba de que cuando uno se baja un MP3 rancio se escucha mal ¿esto por qué ocurre? Ocurre porque el tamaño que ocupa un CD ronda los 700MB, suponiendo que esté grabado al completo, y éste se reduce a unos 70-100MB a base de aplicar algoritmos de compresión y pérdidas de calidad. Cuantas más pérdidas se introduzcan, menor será el archivo resultante y menor espacio ocupará en el disco duro -por lo tanto almacenaremos más canciones en menos espacio- ¿a qué precio? la calidad.


¿Qué parámetros debe cumplir un MP3 para que se considere de una calidad aceptable? Bueno, es un juicio 100% subjetivo y depende de muchas cosas. Entre otras cosas, depende del tipo de música (en realidad del patrón de frecuencias que se presentan en la canción), del bit-rate (del número de bits por segundos que representen la fidelidad respecto al original), de la variación del bit-rate (principalmente si es contante (CBR) o variable (VBR)) y del número y entrelazado de canales de audio (mono, estéreo conjunto o estéreo puro). Hablar sobre estos conceptos de una forma breve puede resultar confuso, de modo que me limito a comentar que en mi caso me gusta extraer las pistas de los CDs originales de Genesis en formato WAV de 16 bit sin pérdidas para luego pasarlas a MP3 de forma manual.


Una vez que tengo cada pista en formato WAV sin pérdidas, transformo cada una a un archivo MP3 CBR de 320Kbps en modo estéreo puro, que es la calidad máxima permitida por el estándar MP3. ¿Cómo realizar ésto? Generalmente los programas que pasan de WAV a MP3 o del CD directamente a MP3 con un click suelen crear MP3 VBR de entre 128Kbps y 192Kbps y estéreo conjunto. Esto muchas veces resulta aceptable, ya que para poder discernir las diferencias muchas veces se requiere un buen equipo de música, unos buenos auriculares y un oído muy entrenado musicalmente hablando.


Yo utilizo Linux (Ubuntu 9.10) como sistema operativo de uso habitual y casi exclusivo. En Linux es muy sencillo hacer todo esto en dos sencillos pasos.

1) Extracción de las pistas del CD en archivos separados WAV de 16 bit con el comando:


$ cdparanoia -vsZB

2) Conversión de cada archivo WAV en un MP3 CBR de 320Kbps y estéreo puro:

$ lame --preset insane -m s nombre_del_archivo.wav

Con estos sencillos pasos obtenemos unos archivos MP3 de una calidad excepcional, casi idéntica al original y cuya diferencia no puedo apreciar. El inconveniente de este método es que cada pista ocupa mucho espacio, por ejemplo:


The Musical Box (10min 29s) ocupa 24MB
After The Ordeal (4min 17s) ocupa 9,7MB


Estos resultados pueden ser excesivos si el espacio en disco es un factor limitante. Respecto a los temas de moda como los derechos de autor, la SGAE y demás organismos, defiendo que quien compra una obra -en mi caso un CD- tiene derecho a hacer una copia de seguridad -tal cual yo hago- siempre que no saque provecho económico de dichas obras (que no las venda, vamos). Yo no soy partidario de comprar ni vender copias de los discos, porque a menudo no son copias del original y porque la esencia de disfrutar un disco comienza haciendo el esfuerzo económico de comprarlo -como comenté en el primer post-. El tema de la industria discográfica, es una tema peliagudo que me guardo para mí, aunque he de decir que no estoy para nada de acuerdo con el modelo de negocio que tiene España en la venta y distribución de contenidos audiovisuales.


Bueno, esto es todo por hoy, en el siguiente post analizaré A Trick Of The Tail,


Saludos!

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